jueves, 1 de noviembre de 2012
viernes, 26 de octubre de 2012
Después de las vías
Esa mujer
cruzó las líneas de los ferrocarriles.
Una intensa
bruma
producto de
esta miopía
la
desapareció como la entrada de un siglo.
Antes, sus
palabras fueron:
“Cuídate” y
“…tiempo”
Su voz
estridente me hizo recordar el mar.
-Cuando se
aproxima un crucero,
las señales
nos muestran un color
parecido a la
sangre-
“Cuídate” las
serpientes muerden en la boca
cuando les
hablas con poesía.
Todo a su
paso se detuvo:
un tren entró
al paisaje
y la
reverberación del sol
me recordó a mi
madre.
Imaginé las
líneas de cada continente
ardiendo el
territorio.
Los maremotos
lograron calmar la sed
de algunos
incendios.
Entonces
pensé en tu cuerpo
como memorial
de la sal,
como invento
del presente.
Noche humana.
Luto interno.
Esa mujer
tuvo un nombre
-un hombre
que murió con su fotografía-.
Fue un
descarrilamiento.
La alegría de
su rostro
golpeó la
marginalidad de mis manos
y esta
tierra,
tierra de
óxido, metales y aceites repetidos.
Pero la
alegría no pelea con la tristeza:
son líneas
paralelas.
Tropecé en
este tren cargado de silencio
y me trozó
las piernas.
Ella vino y
en sus brazos entendí
que el fuego
transforma la vida
sin necesidad
de engaños.
Después cruzó
las vías,
el cielo se
deshacía en parvadas.
Imaginé que
un canto me decía
aquellas dos
palabras,
y que la
última imagen de la vida
fuiste tú
después de los mares,
perdida entre
la luz,
entre la
sangre que brota de mis piernas,
y esta
miopía.
Miguel León-Govea
lunes, 13 de agosto de 2012
Dios asfáltico
“Aquí nos tocó vivir”
-Carlos Fuentes
Mañana saldré a devorar la ciudad,
domar al monstruo,
comer el pavimento,
trazar barrios y avenidas de memoria:
infartos urbanos
y humaredas que nacen al cielo.
Saldré a morir en
plazas acribilladas;
a velarme en templos
catedrales
con mis pies
descubiertos desclavados.
Esta ciudad es un
látigo de puentes,
una confusión verbal en
vías de desarrollo;
caos valioso,
oro cotidiano
inservible de la gente.
Caminaré una ciudad.
Haré ciudad.
Una que recuerda los
silbatos de vapor
1959
trenes que de tanto
transitar hacia el progreso
derritieron sus rieles.
Mañana
los gusanos colectivos
devoran
mi cuervo,
las
arterias
los
discursos
mi
dios asfáltico.
Mañana amanece
en un pasado lacustre.
Salgo ya:
alzo mi vela
en el entierro.
Miguel León-Govea
sábado, 5 de noviembre de 2011
NOVIEMBRE
NOVIEMBRE
El mes cuando nace muere.
Y habla:
Antes fui el noveno,
ahora soy la antesala
del mismo invierno.
Veo los ojos desde la cavidad
que esculpen sobre el hueso,
que me gusta pronunciar
“interioridad de la mirada”
Más sabios son en mí,
los ojos,
en mi tiempo,
un mes que dura todo el año.
Soy un mes solitario;
año venenoso y dócil
donde un escorpión
decide su pasado.
Hoy anciano que gatea
al encuentro de su madre,
seno del que manan
hojas caídas a secas,
que bebo con la miel
derramada por mis ojos.
Soy un puente.
Año colgante.
Treinta muertes festivas.
Agua que visita la transparencia.
Antes nueve clavado a la tierra,
hoy dos líneas paralelas
permitiendo el cielo.
11.
martes, 1 de marzo de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
Lo que escribo y dibujo en clase de Maestría
Tarde
y el cielo, madre.
Muchos colores intuyen tu presencia
buscando cazar antiguos antílopes
/en mis ojos.
Y el cielo, madre,
espinas o parvadas de inicios
para entrar en la muerte.
Mirar es lo último.
El dolor se levanta con el viento.
Madre, perdona que te nombre
en este alumbramiento.
Cada cuenta del rosario es una injuria
del mismo color repetido,
como dios en tu seno.
Dame de beber la noche
con la débil luz
que mana tu pecho.
martes, 18 de enero de 2011
Siembras futuras
En la luz de la tarde
el invento del día se hace sombra,
la conversación decae
con inicios de tocar tu cuerpo,
por amor a tu tacto de siembras futuras
que mueren en invierno
cuando arden.
Amo tus cenizas más que al fuego,
con la lluvia tardía que te disuelve;
y eres fértil,
mis manos en la tierra te acarician.
Amo tus cenizas porque vuelas
y eres indeseada en la casa de mi sexo
y eres necesaria por la ventana
a solas
donde el encuentro hace sudar las piedras,
magnolia hecha de labios
volvámonos a la pequeña muerte.
Volvámonos mariposas
y el calor nos hará orgasmos alados.
Miguel León-Govea
viernes, 31 de diciembre de 2010
HIEROFANÍAS
Oración del trabajo
Dios del intento, Señor de la madrugada:
bendice el trabajo de este atónito del mundo que se levanta.
Génesis I:
Cuando dios y el diablo hacen el amor,
mil años después nace un poeta.
Pon a dios a destilar
y bébetelo en año nuevo.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Nada como el placer de ser la forma
que se vacía de un cuerpo
a un espacio.
Hoy no duermo.
Soy la hora de un rebelde segundero,
y el mundo es una época tardía
de lo que fue un instante.
A veces,
la montaña es la figura geométrica
de la calma,
un pez enorme y callado
donde un río acostumbra su estancia.
El único camino que veo
es una voz que no entiendo,
pero es linda y la sigo,
pero es dios y la espero.
Soy un pez que mide el tiempo.
Soy un pez que mide el tiempo.
Soy un pez mirando al cielo.
Doy gracias por la rapidez del anzuelo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


