martes, 18 de enero de 2011

Siembras futuras

En la luz de la tarde
el invento del día se hace sombra,
la conversación decae
con inicios de tocar tu cuerpo,
por amor a tu tacto de siembras futuras
que mueren en invierno
cuando arden.

Amo tus cenizas más que al fuego,
con la lluvia tardía que te disuelve;
y eres fértil,
mis manos en la tierra te acarician.
Amo tus cenizas porque vuelas
y eres indeseada en la casa de mi sexo
y eres necesaria por la ventana
a solas
donde el encuentro hace sudar las piedras,
magnolia hecha de labios
volvámonos a la pequeña muerte.
Volvámonos mariposas
y el calor nos hará orgasmos alados.


Miguel León-Govea

viernes, 31 de diciembre de 2010

HIEROFANÍAS





Oración del trabajo

Dios del intento, Señor de la madrugada:
bendice el trabajo de este atónito del mundo que se levanta.



Génesis I:

Cuando dios y el diablo hacen el amor,
 mil años después nace un poeta.



Pon a dios a destilar
 y bébetelo en año nuevo.


viernes, 17 de diciembre de 2010


Nada como el placer de ser la forma
que se vacía de un cuerpo
a un espacio.

Hoy no duermo.
Soy la hora de un rebelde segundero,
y el mundo es una época tardía
de lo que fue un instante.

A veces,
la montaña es la figura geométrica
de la calma,
un pez enorme y callado
donde un río acostumbra su estancia.

El único camino que veo
es una voz que no entiendo,
pero es linda y la sigo,
pero es dios y la espero.

Soy un pez que mide el tiempo.
Soy un pez que mide el tiempo.
Soy un pez mirando al cielo.

Doy gracias por la rapidez del anzuelo.







jueves, 16 de diciembre de 2010



Dios del intento, Señor de la madrugada:

Bendice el trabajo De este atónito del mundo Que se levanta.

domingo, 21 de noviembre de 2010




Abanico es vuelo,


la palabra, una abeja.

De la hinchazón brota agua doliente,

también la claridad del aire,

pero no el aire.



El bastón de la ancianidad

es amarillo

sin desaparecer enteramente.



Los años giratorios:

A veces encuentro a otra mujer

lavando mi sudario,

el bastón de mi madre

apoyado

en mis besos

martes, 19 de octubre de 2010

Con una vida de nombres
   dios        se aleja de las cosas
y tú descubres el mundo.
Hay un invento
más profundo que el espejo
en dónde reflejarse.
El cielo brilla como un imán primitivo,
la profundidad de la mirada
se resume en un dolor de cabeza.
Una vena aborta,
el amor muere siempre de lado izquierdo.

Yo sigo la línea punteada de tu cuerpo,
                             porque soy un niño,
y creo en dios ante todas las cosas.

Y me imagino que mi casa es un paladar,
una resistencia imposible
donde contengo la ira más profunda del espejo
para inventarme un desprendimiento,
  de ti,
         en una costilla hirviente.

El secreto del abismo es la repetición de los intentos.

Ave del paraíso, vas desnuda.
Algún día quise decir
                                      Eva.
                                                                                       



                        

lunes, 11 de octubre de 2010

September morn

Los blogs personales.. son quizás para compartir estas cosas.

a llorar me voy a otra parte


http://www.youtube.com/watch?v=81awKxLJ5rI

domingo, 26 de septiembre de 2010



Despiertas:

La zanahoria se hace jugo

Los huevos se me caen

al verte tan sincera

en tu cuerpo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Variación a un poema de Mario Benedetti


Y si Dios fuera mujer



Y si Dios fuera una mujer…

Seguramente beberíamos de su cáliz

Una menstruación.









Variation sur un poème de Mario Benedetti

Y si Dieu était une femme



Y si Dieu était une femme…

Nous boirions sûrement de sa coupe

Une menstruation.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Sonido a distancia


Tomo el teléfono para hablar con un ángel. Él puede vivir en el Usumacinta o en Oaxaca. La terminal de segunda clase de Oaxaca no lo es, ahí anidan aves migratorias en espera de un plan de vuelo. En el Usumacinta se navegan sólo algunos kilómetros entre los caprichos de la tierra, y por costumbre milenaria se llega a aullar con los monos. Una sucesión de imágenes de la vida se expone cuando se mira el cielo esta noche. A veces pienso que el cerebro se extiende por las líneas telefónicas y todo diálogo es posible en nuestro propio invento, como si se marcase al mismo número equivocado infinitamente. Las aves deberían decidirse por la tierra, formar un río de alas y fluir; el temporal las traería a nuestras ciudades hasta dejarnos sin sed, modificarían las montañas. Levanto este día el teléfono y marco al cielo, para preguntarle si hoy va a llover.